LAS RELIQUIAS DE SANTA BERNARDITA DE LOURDES EN CORIA Y EN CÁCERES, 27-29 DE SEPTIEMBRE

“El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes”
Una jovencita que se llamaba Bernardita, en la cueva de Massabielle, junto al río Gave, vio a una Señora vestida de blanco que siempre sonreía, la Inmaculada Concepción.

Había bajado a cuidar del rebaño para prepararse para hacer la Primera Comunión. “La Virgen fue la primera persona que me trató con tanto cariño y respeto y que me llamaba de usted”. Una niña que venció a una Europa ya atea, racionalista, masónica, donde se buscaba a toda costa cómo enterrar el cristianismo y como fue esta niña con la Iglesia la que asistió al entierro de los que querían enterrar a la Iglesia. Venció por la profunda humildad porque las dos mujeres, la Madre de Dios y Bernardita, vivían con la convicción del Magnificat “que el Señor derriba del trono a los soberbios y enaltece a los humildes”. ¿Qué viene a recordar esta presencia de las reliquias de Santa Bernardita a nuestra diócesis? Las reliquias, por formar parte del cuerpo o que han estado en contacto con la santa, nos recuerdan la comunión de los santos y sobre todo hablan de la resurrección de Cristo y de que creemos en la vida eterna. Es esta visita donde toda la Iglesia Diocesana, a través de la Hospitalidad de Lourdes, se hace eco del mensaje de que nuestra tierra tiene solución desde el Amor de Dios y que con el papa Francisco sabemos que otro mundo es posible.

Tres son los acontecimientos que vamos a celebrar con la presencia de estas reliquias que partieron de la cueva de Lourdes y que recorren tantos lugares de la geografía española:

  • 1. Celebrar la fe. En los distintos lugares de Coria y Cáceres celebrar la fe. La Madre de Dios nos lleva a Cristo que nace por obra y gracia del Espíritu Santo de María Virgen. Es un momento en el que todo el pueblo de Dios que camina en Coria-Cáceres visita y se hace presente en
    estas verdaderas celebraciones de la fe con la presencia de las reliquias de Santa Bernardita.
  • 2. El mensaje de Lourdes es Evangelio puro. Es volver a la sencillez evangélica. Es beber de la fuente que brota del Corazón de Cristo. Es vivir con la esperanza cierta de que a través de su Madre el Señor nos dice que siempre seguirá con nosotros.
  • 3. Los santos, los mejores hijos de la Iglesia que nos enseñan a vivir sembrando de paz los senderos de la vida.

La visita de las reliquias desde la cueva de Lourdes, que desde que se apareció la Inmaculada ha sido visitada por más de quinientos millones de personas de todo el mundo, nos lanza a tomarnos en serio nuestra vida cristiana. Nos recuerda que son los humildes, los enfermos, los pobres el verdadero tesoro del Corazón de Cristo y de su Madre.

Francisco Cerro Chaves,
Obispo de Coria-Cáceres

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